jueves, 26 de febrero de 2009

El VIH y las microvesículas usan la misma vía para salir de la célula

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La superficie de glúcidos del VIH parece a primera vista disponer de un complejo biológico normal. Así lo señalan los resultados de un trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, que ha estado coordinado por Lara Mahal. El estudio se publica hoy en Nature Chemical Biology y podría explicar cómo el VIH puede evitar la acción del sistema inmune, abriendo la puerta al diseño de nuevos fármacos.

La vía por la que el virus abandona la célula huésped no se ha confirmado aún, pero se sugiere que el VIH utiliza el mismo camino que las microvesículas, partículas naturales con una función desconocida. Mahal y su equipo han mostrado que los glúcidos de la cubierta del VIH y las microvesículas de la misma célula son más semejantes que las muestras de VIH de diferentes células, lo que aporta una nueva clave para saber cómo escapa el virus.

(DOI: 10.1038/ nchembio.151).

martes, 17 de febrero de 2009

Los expertos aseguran que es necesario potenciar los aspectos psicosociales de la investigación sobre el sida

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http://www.azprensa.com/noticias_ext.php?idreg=40235

Se clausura el II Encuentro FIPSE sobre Investigación Social en VIH/sida 

Madrid (10-2-09).- Según los expertos reunidos con motivo del II Encuentro FIPSE sobre Investigación Social en VIH/sida, es necesario potenciar los aspectos psicosociales de la investigación sobre el sida. Así, Teresa Robledo, directora de FIPSE, a la hora de presentar las conclusiones de este acto con motivo de su clausura, asegura que existe “una necesidad real de potenciar los aspectos psicsociales dentro de la investigación del VIH/sida, y de integrar el enfoque biopsicosocial para poder afrontar este problema de manera integral. A pesar de que sabemos que el sistema jurídico y legal en España protege contra el estigma y la discriminación, se producen situaciones estigmatizantes en la vida cotidiana que hay que resolver”. 

Para ello, según Robledo, ”todos tenemos un papel muy importante” a la hora de concienciar a la sociedad , y es necesario que la información sobre VIH/Sida se transmita de forma clara. Una encuesta que realizó el INE (Instituto Nacional de Estadística) en 2003 revelaba que uno de cada tres españoles declaraba que no viviría ni trabajaría con personas infectadas por el VIH/sida. Por ello es tan necesaria la correcta información sobre el modo de transmisión de la enfermedad, porque “en una sociedad como la nuestra el estigma de esta enfermedad no tiene cabida”.

Terapia génica contra el VIH, todavía más un deseo que una realidad

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MARÍA VALERIO
MADRID.- Imaginen un trasplante de médula ósea. Todas las células enfermas del paciente se eliminan mediante una agresiva quimioterapia y son reemplazadas después por células sanas (propias o de un donante), que al cabo de cierto tiempo se multiplican y vuelven a repoblar la médula con material 'limpio'. Ésa es la filosofía que algunos grupos de investigación tratan de aplicar también a la lucha contra el virus del sida (VIH); sin embargo, la realidad está resultando mucho más compleja que la teoría.

En el caso del sida, el sueño de los científicos sería 'diseñar' mediante terapia génica células hematopoyéticas capaces de impedir la infección del VIH. Es decir, modificar el ADN de estas células en el laboratorio para que cuando se inyecten de nuevo en la médula consigan repoblarla completamente de células 'inmunes' a la acción de este virus.

El último intento de este tipo se acaba de dar a conocer en las páginas de la revista 'Nature Medicine' y está liderado por Ronald Mitsuyasu, de la Universidad de California (en Los Angeles, EEUU). En total, 74 adultos infectados con el virus de la inmunodeficiencia humana han participado en este ensayo en fase II, el primero de terapia génica que ha llegado tan lejos hasta el momento.

"La terapia génica nos permitirá administrar el tratamiento una sola vez para que los pacientes controlen el VIH internamente sin necesidad de tomar fármacos continuamente", sintetiza Mitsuyasu en declaraciones a elmundo.es. Aunque reconoce al mismo tiempo: "Nuestro estudio está lejos todavía de ser perfecto y de ser tan eficaz en el control del virus como lo son los tratamientos actuales; pero es una prueba de concepto de que podemos insertar un gen anti VIH en su torrente sanguíneo con seguridad".

Sin reducción de la carga viral
Como explica a elmundo.es José Alcamí, coordinador de la Red Española de Investigación de Sida y director del Laboratorio de Inmunopatología del Sida del Instituto Carlos III de Madrid, el trabajo es la demostración de que la terapia génica es técnicamente posible, que resulta segura y carente de riesgos para los participantes, pero ni mucho menos que es tan eficaz como desearía la comunidad científica. "Estamos ante la crónica de un fracaso", sintetiza con pesimismo.

Los participantes, procedentes de centros australianos o de EEUU y que habían recibido al menos uno o dos regímenes antirretrovirales previamente, fueron divididos en dos grupos. La mitad de ellos recibió una sustancia inactiva (placebo); el resto, una infusión de sus propias células sanguíneas, tratadas previamente en el laboratorio para expresar un vector retroviral (OZ1). Es decir, una molécula que impide que el VIH se replique y multiplique una vez que ha infectado la célula humana.

Para decepción de sus autores, la terapia no logró reducir de una manera estadísticamente significativa la carga viral (la presencia del VIH en la sangre) al cabo de 48 semanas. Aunque, a cambio, transcurridas 100 semanas, la inyección de células madre hematopoyéticas sí permitió reducir la replicación del virus dentro de las células y que el recuento de linfocitos CD4 (las células defensivas encargadas de eliminar el VIH) fuera superior al grupo control.

Cuestiones por resolver
"El efecto fue pequeño, pero real", se felicita el investigador estadounidense. En el futuro, reconoce, habrá que perfeccionar la técnica: "Mejorando los métodos de inserción de los genes en las células, atacando probablemente más de un gen del VIH al mismo tiempo y con mejores fórmulas para que las células modificadas 'agarren' en la médula ósea y duren más tiempo en el organismo del paciente, probablemente algún día podremos controlar la infección con este tipo de terapias".

A juicio de uno de los investigadores más implicados en este campo, Carl June, de la Universidad de Pennsylvania (EEUU), "este terreno está haciendo progresos, pero la transferencia de genes ha sido muy lenta debido a las importantes restricciones regulatorias y a la falta de atención que le han prestado hasta ahora las agencias reguladoras y las compañías farmacéuticas". Pese a ello, subraya en declaraciones a elmundo.es que "más de 200 pacientes han sido tratados hasta la fecha en distintos ensayos clínicos sin complicaciones graves".

"Teniendo en cuenta que los fármacos hoy en día son suficientemente eficaces y bien tolerados, un tratamiento génico diseñado para reemplazarlos tiene que ser muy bueno y mostrar resultados espectaculares en el control del virus que nos permitan prescindir de la terapia antirretroviral durante largos periodos de tiempo", explica por su parte Alcamí.

Algo en lo que coincide la inmunóloga Teresa Gallart, del Grupo de Investigación sobre el SIDA del Hospital Clínic-IDIBAPS de Barcelona. "Hay que tener en cuenta que el tratamiento antirretroviral hay que tomarlo de por vida; así que cualquier cosa nueva que diseñemos para sustituirlo debe tener en cuenta que el balance coste-eficacia sea favorable".

Es decir, no se trata ya sólo de que las conclusiones sean estadísticamente significativas sobre el papel; sino también clínicamente útiles. A su juicio, Mitsuyasu ha demostrado que es posible introducir el vector viral en el organismo, lograr que las células se multipliquen y sigan generando nuevas células con esta barrera 'antiVIH', y todo ello sin riesgos para el paciente. Pero queda mucho por hacer. Entre otras cosas, lograr que el nuevo injerto 'agarre' en el torrente sanguíneo hasta lograr que los CD4 inmunes al VIH sean más numerosos que la población de linfocitos naturales del paciente.

"Éste es un campo nuevo y estamos aprendiendo las variables importantes que habrá que perfeccionar antes de que el tratamiento pueda ser efectivo ampliamente", coincide Mitsuyasu, "pero nuestro trabajo es un importante paso adelante". Aunque el suyo no es el único abordaje.

Esta misma semana, hematólogos alemanes han certificado en las páginas de la revista 'The New England Journal of Medicine' un sorprendente caso que salió a la luz el pasado mes de noviembre. Un paciente seropositivo con leucemia recibió un trasplante de médula ósea de un donante cuyas células eran naturalmente inmunes al VIH debido a una especial característica genética que sólo tiene entre un 1% y un 3% de la población: carece del gen CCR5, necesario para que el virus entre en la célula.

Los investigadores eliminaron mediante quimioterapia las células enfermas del paciente y las reemplazaron completamente por las de su donante, resistentes al VIH por naturaleza. Con su nuevo sistema inmune, el paciente lleva dos años libre del virus; y aunque el experimento no se puede reproducir exactamente en un ensayo clínico, varios grupos intentan crear en el laboratorio estas mismas células hematopoyéticas CCR5-deficientes. Es decir, lograr introducir artificialmente esta mutación que impide al VIH infectar las células y que la naturaleza ha demostrado factible en el caso alemán.

miércoles, 11 de febrero de 2009

"Un tercio de la población aún dice que no viviría o trabajaría con gente con VIH"

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www.noticiasdegipuzkoa.com
DONOSTIA CLAUSURA EL II ENCUENTRO EN TORNO A LA INVESTIGACIÓN SOCIAL SOBRE EL SIDA 
Los ciudadanos continúan "distanciándose de la amenaza", según la experta británica Helene Hoffe
DONOSTIA. "Las personas se habitúan a los problemas. Está en la psique humana. Inconscientemente, piensaneso no me va a pasar a mí y se distancian del problema, de todas las amenazas que nos rodean". La psicóloga social Helene Hoffe consideró que, pese a que el sida se ha "globalizado", la mente humana y la sociedad siguen reaccionando básicamente del mismo modo, intentando alejar de sí la amenaza.

Hoffe, experta en el acercamiento psicológico a conceptos como el riesgo, el estigma y la discriminación relacionados con el sida, fue la encargada de clausurar ayer en Donostia el II Encuentro Fipse sobre investigación social en VIH/sida, que bajo el lema Superando barreras ha reunido en la Facultad de Psicología de la UPV a expertos, investigadores y activistas para constatar que es necesario un abordaje multidisciplinar e incidir en la percepción sociológica de la enfermedad para avanzar.

Al margen del ámbito sanitario, estos tres días han reflejado que los problemas y barreras con las que se encuentran las personas seropositivas en la actualidad están en la sociedad, en actitudes que pueden ser discriminatorias en diversos ámbitos y que, precisamente, la vulneración de sus derechos sociales, sexuales o laborales es la que impide a las personas con VIH mantener una buena calidad de vida.

En ese sentido, la secretaria del Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio de Sanidad y Consumo, Teresa Robledo, recordó que un estudio reciente llevado a cabo en el Estado aún constata que "uno de cada tres ciudadanos dice que no viviría o trabajaría con gente con VIH". Así, aunque a lo largo de este encuentro los expertos han incidido en que el marco legal sí protege los derechos de las personas con VIH, Robledo incidió en el estigma y la discriminación sigue siendo real en algunos ámbitos.

Para afrontar esa situación, la secretaria del Plan Nacional sobre el Sida añadió que se busca un pacto social en todos los ámbitos porque el sida "ha trascendido la esfera sanitaria", así como con todas las comunidades autónomas para coordinar y favorecer el respeto a los derechos de las personas seropositivas y evitar que se produzcan esas vulneraciones en casos puntuales.

CULPA En su intervención, Hoffe también profundizó en el concepto de culpa que se ha asociado al sida. "Se tiende a externalizar esa culpa, eso siempre se ha hecho, desde tiempos de la Biblia. Se culpó a los judíos de la peste, a la epidemia de 1918 se la denominó la gripe española ...", relató. Así, añadió que con respecto al sida, ha habido dos corrientes: por un lado, se ha culpado a colectivos de afectados, entre ellos los toxicómanos, es decir, grupos no poderosos a los que se ha marginado y discriminado y ello ha implicado una pérdida de identidad.

AUTORIDADES Sin embargo, Hoffe añadió que también se ha dado el fenómeno contrario, el de echar la culpa "de abajo a arriba" y responsabilizar a las autoridades sanitarias, científicas e institucionales, lo que conlleva una pérdida de confianza en esas autoridades que, en opinión de la británica, tampoco es algo nuevo. "Se culpa siempre a otros, no a nosotros, lo que supone distanciarse del problema y estigmatizar a quien lo padece", resumió.

Y esa actitud, en opinión de Hoffe, sigue manteniéndose en la sociedad actual, a pesar de que gracias a la movilidad y a los medios de comunicación el sida, al igual que otras enfermedades, se ha "globalizado" y, por lo tanto, acercado a la sociedad.

Por otro lado, las dimensiones del VIH en los últimos años han servido, en opinión de la psicóloga, para abordar la investigación social de determinadas enfermedades. "El sida fue el que hizo que se empezara a investigar la reacción del público o del ámbito social, creó un prototipo que después se ha seguido con otras enfermedades como la gripe aviaria", explicó.

CLAUSURA Con la intervención de Hoffe concluyó ayer este II Encuentro Fipse en Donostia, que también entregó los premios de 1.000 euros a los mejores paneles, obras artísticas y documentales que se han presentado a lo largo de las jornadas, siempre relacionados con la investigación social en torno al sida.

La eficacia de los tratamientos contra el sida ha reducido la percepción del riesgo

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Se ha registrado una relajación en el uso del preservativo, dicen los expertos. Aún perduran falsas creencias sobre la forma de contagio de la enfermedad 
07.02.09 - ANE URDANGARIN | SAN SEBASTIÁN.
DV. «Un paso adelante en tratamiento significa retroceder dos en prevención». Daniel Zulaika, coordinador del Plan del Sida del País Vasco, abordó la relajación y el descenso de la percepción del riesgo en la inauguración del II Encuentro Fipse sobre Investigación Social en VIH/Sida que ha acogido la Facultad de Psicología de la UPV. Ayer, en la jornada de clausura, Teresa Robledo, secretaria del Plan del Sida del Ministerio de Sanidad, ahondó en esta cuestión: «Hoy en día hay mucho optimismo con la terapia antirretroviral, que es altamente efectiva. Alarga la supervivencia, por lo que se habla de una enfermedad de carácter crónico. Todo ello provoca una relajación en el uso del preservativo, que además del VIH previene otras enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados».
La percepción del riesgo ha disminuido. «Los jóvenes de ahora no han visto morir a un amigo por esta enfermedad, como pasaba hace años. Eso marcaba. En España y en Europa se ha registrado un incremento de conductas sexuales de riesgo».
Ante esta situación, hay que educar para la salud. «La educación sexual y afectiva es muy importante». Y también las campañas, específicas para cada colectivo. «Se puede hablar de subepidemias», por lo que en el ministerio se piensa en planes dirigidos a jóvenes, homosexuales, inmigrantes...
En Sanidad también promueven, como ya lo anunció Bernat Soria y recuerda la secretaria del Plan del Sida, un pacto social «que aúne a todos los agentes y que garantice el acceso real de personas con VIH a recursos públicos y que, en la medida de lo posible, se amplíe a otros servicios».
Se trata de apoyar a un colectivo aún estigmatizado. «El VIH ha generado mucho miedo y mucha intolerancia, lo que ha provocado ocultación e invisibilidad. En una sociedad como la nuestra la discriminación que conlleva esta enfermedad no tiene cabida», afirma tajante la secretaria del Plan del Sida. ¿Y qué se puede hacer? «El problema sería menor si la percepción de la sociedad en torno a este tema fuera más positiva. Aún existen muchas falsas creencias, como las relacionadas con la forma de transmisión con el VIH. No se transmite por la saliva, ni por darse un beso, por compartir un vaso o acudir al mismo balneario... Todos tenemos un papel en concienciar a la población».
De esta forma se podrán mejorar resultados como el que arrojó la Encuesta de Hábitos Sexuales del Instituto Nacional de Estadística, «en la que uno de cada tres encuestados declaraba que no viviría ni trabajaría con una persona con VIH».
Virus que viaja en avión
Precisamente, la estigmatización del colectivo y la reacción de la sociedad es uno de los pilares del trabajo de la psicóloga social Helene Hoffe. La experta británica habla de dos factores actuales aparejados al VIH y a otras enfermedades infecciones, como la gripe aviar. «Una es que viajan y otra es que existe una conciencia global. Los medios ofrecen mucha información y las enfermedades se han globalizado, por lo que nos vemos rodeados de ese riesgo».
Ante esta situación, es habitual que se active un mecanismo psicológico «que nos lleva a distanciarnos, a pensar que le sucede a otro colectivo, no a mí, para vernos libres de esa amenaza. Hay quien vive con más o menos ansiedad el día a día, pero en EE UU, China o incluso África todos los estudios hablan del distanciamiento para huir de la amenaza».

La batalla legal de los seropositivos

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Denuncian que hay oposiciones a las que no pueden optar y que en algunas empresas realizan análisis del VIH.
06.02.09 - ANE URDANGARIN | SAN SEBASTIÁN.DIARIO VASCO.com
DV. Una mujer con VIH a la que se niega un tratamiento de reproducción asistida, un hombre seropositivo al que le rechazan en la última fase de un proceso de selección de personal, enfermos de sida que se sienten humillados cuando acuden a ser tratados a un hospital... Estos casos son reales y continúan sucediendo en España, denunciaron ayer en el II Encuentro Fipse sobre Investigación Social en VIH/Sida que se celebra en San Sebastián. Pero, afortunadamente, hay otras situaciones ya superadas. Josefina Alventosa, profesora de Derecho de la Universidad de Valencia y presidenta de Jurisida, habló de una primera fase en la que los afectados han venido reclamando que la legislación ordinaria (penal, laboral o sanitaria) recoja los derechos fundamentales contemplados en la Constitución. Una batalla contra la vulneración de los derechos de las personas con VIH, con una latente discriminación y estigmatización «por parte de sectores de la sociedad».
Ahora, explicó Alventosa, se puede hablar de otra etapa en la que hay que solventar los vacíos legales de situaciones concretas que han ido surgiendo con el paso del tiempo. Pasa, por ejemplo, con la reproducción asistida. Las leyes sobre esta cuestión señalan como uno de los requisitos que la mujer esté sana. Y que el hombre no puede donar material reproductivo infectado. Pero el desarrollo de la Medicina ha permitido que con tratamientos como el lavado de semen nazcan bebés sanos. «Sin embargo, en alguno hospitales han tenido miedo a realizar estos tratamientos e interpretan la normativa al pie de la letra sin tener en cuenta la evolución científica del proceso. Hace falta una normativa concreta para estos casos», reclamó la jurista.
Otro caballo de batalla actual se refiere a la protección de datos. Especialmente cuando son tan sensibles y se refieren a la salud. El problema, comentaron, consiste en que hay que realizar una declaración obligatoria, que es nominal, de las personas infectadas. Estos datos se centralizan en un registro para analizar la evolución del número de afectados, la epidemiología... «El colectivo no está de acuerdo en que haya que dar nombre y apellidos y ya hay una sentencia de la Audiencia Nacional en ese sentido. Estamos pactando cómo se pueden registrar los datos sin que sean nominales», apostilló la jurista.
Despidos solapados
A pesar de estos casos concretos, estos enfermos siguen en ocasiones viendo vulnerados derechos básicos en distintos ámbitos, «especialmente en el laboral y el sanitario». El colectivo sufre «despidos solapados por tener la enfermedad, o hay decretos en vigor en las que se niega el derecho a opositar a personas con VIH/sida», denunció Joaquim Roqueta, secretario de Cesida, la coordinara estatal que engloba a 55 organizaciones y representa a más de 80 entidades.
El ámbito laboral es muy sibilino, alertaron. «No te lo preguntan directamente, lo hacen de una manera solapada. Hay empresas en las que en el proceso final de selección de personal te hacen una analítica. Y no se sabe lo que analizan. Pero tenemos sospechas -señaló Roqueta-. A algunas personas les han rechazado justo al final, después del análisis, cuando casi les habían asegurado que el puesto era suyo».
Alventosa aseguró que es ilegal que las empresas realicen la prueba del sida sin el consentimiento expreso del trabajador en los análisis rutinarios. «El artículo 18 de la Constitución recoge el derecho a la integridad física, que impide toda ingerencia en el cuerpo humano sin consentimiento del sujeto. Y la Ley de Autonomía del Paciente señala que para cualquier tratamiento se necesita cosentimiento informado del paciente».
La jurista recordó el caso de un hombrr que era homosexual y, por esa razón, en una multinacional pensaron que podría ser seropositivo. Le instaron a que se hiciera la pruebas, se negó y le ofrecieron el despido. «Eso es ilegal».

sábado, 27 de diciembre de 2008

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